Estas van a ser sólo con chorizo, pero se le puede añadir zanahoria, patata, tocino (aquí empieza el peligro y encima no las mejora), jamón; depende de los gustos.

  • Lentejas pequeñas, dos puñados buenos por persona.
  • Un diente de ajo. Chorizo de sarta (una rueda).
  • Aceite.
  • Sal.
  • Media pastilla de avecrem.

Las lentejas las ponéis a remojo en agua caliente la noche anterior, después de haberlas pasado por agua en un colador, para que estén limpias. Las ponéis en un puchero de 22×10 con la misma agua donde han estado en remojo (de ahí la limpieza previa), que las cubra unos tres dedos por encima. Añadís el diente de ajo, unas cuantas rodajas de chorizo, calculando dos por persona, un chorro de aceite, tres pellizcos de sal y la media pastilla de avecrem. Las revolvéis con la consabida cuchara de palo y cuando empiece a hervir calculáis una media hora, siempre a fuego medio-bajo y las probáis para ver si ya están lo suficientemente hechas.