• 500 grs. de masa de hojaldre.
  • 1 huevo.

Estira la masa sobre una superficie enharinada con un rodillo hasta que tenga el tamaño para cubrir la fuente y sobre un poco. Bate el huevo y pintas el borde de la fuente, para que se adhiera la masa. Enrollas la masa en el rodillo y la desenrollas sobre la fuente (si se desgarra la pegas y sigues). Recorta la masa sobrante y presiona por todo el borde, mejor con un tenedor, porque quedará  ondulada y más bonita. Con una pequeña brocha pintas el hojaldre con el batido de huevo y con un cuchillo le haces un pequeño agujero en el centro y lo metes al horno precalentado a 180º durante media hora, hasta que la masa esté dorada. Es interesante, porque lo tienes preparado de antemano y lo metes al final para que esté calentito en el momento de comer.