• Tres puerros muy gordos.
  • Dos patatas hermosas.
  • 150 grms. de margarina.
  • Leche, como medio litro.
  • Caldo, lo que sea menester.
  • Nata, 200 mls.
  • Sal.

Limpiáis los puerros, les quitáis la parte verde y lo troceáis en rodajas bastante finas.

Disolved la margarina en un puchero de 22×12 y ponéis los puerros a fuego lento hasta que se pochen (o sea, que se queden muy blanditos, pero sin quemarse) Añadís las patatas peladas y cortadas en rodajas muy finas. Lo rehogáis todo con cuchara de palo (veréis que siempre pongo lo de palo, porque he comprobado que es mejor para la comida) y lo cubrís con leche. A fuego lento se le deja hervir hasta que las patatas se quedan blanditas. Añadir el caldo frío, no demasiado al principio hasta ver cómo queda de líquida y pasarlo muy bien con la minipimer. Es posible que haya que colarla, para que no quede ninguna hebra. Cuando ya esté fría, le añadís un poco de nata, como 200 mls. y lo volvéis a batir. Al frigorífico si la queréis fría (Vichyssose) o caliente si lo que queréis es una cremita.