El pollero os divide las alitas en dos partes y calculáis unas seis por persona. Las extendéis y les ponéis sal y pimienta molida. Si están un par de horas macerando sabrán mejor.

Las podéis hacer en la freidora con el aceite muy caliente, hasta que queden doraditas y si tenéis ganas de trabajar y mancharlo todo, lo hacéis en una sartén, que salen mucho mejor, pero ya sabéis que tiene sus pegas.