• 8 yogures naturales.
  • 1 vaso de agua de zumo de limón.
  • 450 gms. de leche condensada.

En un bol grande ponéis los yogures, el limón y la leche condensada. Lo batís mucho y lo ponéis o en tarros individuales o en un bol, para meterlo en el frigorífico y esperar unas cuantas horas para que esté bien cuajado y frío. Mejor si lo hacéis la víspera.