Aunque podéis encontrar cualquier cosa ya hecha, hay algunos que son tan fáciles, que merece la pena hacerlos. Los hay que no necesitan ni fuego, ni horno. Hay alguno un poco más trabajoso, pero sólo por el tiempo que se emplea. Podéis quedar muy bien con ellos.

No abuséis del azúcar y la nata, porque la línea peligra, pero del chocolate es difícil prescindir, así que un poco de cuidado y de vez en cuando le dais un buen homenaje.

Recetas de postres.