Las cantidades van a ir un poco a ojo, porque es así como las hago y no puedo calcular más que de forma aproximada.

Para 3 tortillas de unos 20 cms. y no muy gordas:

  • 1 K. de patatas.
  • 9 huevos.
  • Aceite y sal.

Debéis tener una sartén honda y de base 22 más o menos, para freir las patatas y otra para cuajarlas de 16-18 cms.

Peláis las patatas, las laváis y las lamináis bastante finitas. En la sartén honda ponéis una buena cantidad de aceite, calculando que casi tiene que cubrir las patatas para freírlas. Cuando esté bien caliente echáis las patatas, las sazonáis con un poco de sal, las removéis y bajáis el fuego, para que prácticamente se cuezan a fuego medio y de forma lenta. De vez en cuando las revolvéis para que no se peguen al fondo y le añadís otro poco de sal. Con la paleta, a la vez que revolvéis las vais partiendo un poco, para que queden en trozos muy pequeños. Cuando ya estén blanditas las vais sacando con la paleta a un escurridor con un plato hondo debajo, para que suelten el aceite. Si las vais a hacer directamente batís 3 huevos con 3 pellizcos de sal y añadís las patatas que creáis conveniente, teniendo en cuanta que para que queden bien deben quedar un poco sueltas en el huevo. Más o menos suele ser un tercio de las fritas para tres huevos. Si no las vais a hacer de inmediato guardáis las patatas en un tuper con un poco del aceite que han soltado y las podéis cuajar cuando os venga bien. Es una solución hacerlas dos o tres días antes y así en el momento del festejo, sólo hay que cuajarlas. En el frigo aguantan perfectamente 3 días y más.

Ahora hay que hacerlas. En la sartén ponéis una cucharada de aceite y la dejáis que caliente a fuego suave un ratito moviendo un poco la sartén para que se impregne toda con el aceite. Cuando veáis que ya está bien caliente, le quitáis un poco del aceite para que no salga grasienta y echáis el preparado de huevos y patatas. Al principio el fuego más fuerte hasta que al mover un poco la sartén veáis que está despegada la tortilla y gira. Entonces bajáis un poco el fuego para que se vaya cuajando el interior, sin quemarse el exterior. Para darle la vuelta hay unas tapas especiales que dan muy buen juego. La ponéis encima de la sartén y con mucho cuidado le dais la vuelta. Quizás le haga falta a la sartén unas gotitas más de aceite y ya podéis poner la tortilla por el otro lado, siguiendo el mismo procedimiento anterior. Dependiendo lo poco o mucho cuajada que os guste, la tenéis más o menos tiempo, pero a fuego suave, para que no se queme.