Así se llamaba en mi casa. No sé si tiene otro nombre, pero sirve para muchas cosas.

  • Media cebolla.
  • Una zanahoria mediana.
  • Un puerro pequeño (el ajo depende de vosotros).
  • Harina.
  • Bovril de carne.
  • Una copita de coñac.
  • Aceite, agua y sal.

Como veréis, la base es prácticamente lo mismo que viene en la cajita de preparado de sofrito congelado.

La podéis hacer en sartén o en puchero, dependiendo de para qué la vayáis a utilizar. Si, por ejemplo, es para unas albóndigas, mejor hacerlo en puchero, porque tendrán que cocer en él, pero si es acompañamiento, mejor la sartén.

Ponéis 3 o 4 cucharadas de aceite (dependerá de la cantidad de sofrito que vayáis a hacer) y, a fuego lento, vais añadiendo las distintas verduras, con un poco de sal, que van más rápidas. Lo revolvéis bien con cuchara de palo y que se vayan pochando lentamente, vigilando para que no se quemen.

Le ponéis una cucharadita colmada de harina y lo revolvéis. Añadis la copita de coñac y el agua calentita, poco a poco para darle el espesor que os convenga, tres pellizcos de sal y una cucharadita de Bovril (además del sabor le da un color mucho más bonito y por la vista también entra la comida). La dejáis que hierva 10 o 15 minutos, añadiendo agua si veis que se consume, revolviendo a menudo con la cuchara, y ya está.