– Primera opción: con patatas.

  • Cuatro patatas medianas (1 K. más o menos) tirando a grandes.
  • Dos cucharaditas de margarina.
  • Un vaso de leche grande.
  • Agua, a poder ser caliente.
  • Aceite.
  • Sal.

Pelar y trocear las patatas. Cubrirlas de agua, como dos dedos, poner tres pellizcos de sal y que cuezan como cuarto de hora. Pinchar profundo para ver si están blandas, añadir la leche y la margarina y pasarlas con la minipimer. Dependiendo de cómo lo queráis de espeso, ya sabéis, o un poco de leche o un poco de agua.

– Segunda opción: con copos.

Más rápida y más fácil. En un puchero mediano, mitad de agua y mitad de leche, la cantidad depende de cuánto puré queráis hacer, añadís tres pellizcos de sal y dos cucharaditas de margarina. Cuando rompa a hervir apagáis el fuego y vais añadiendo poco a poco los copos, mientras revolvéis con la cuchara de palo, hasta que consigáis el espesor que queráis. Ya sabéis que al enfriar espesa un poco. Si os queda algún grumo, le pasáis la minipimer y quedará muy bien.