• Un kg. de cinta de lomo.
  • 2 kgs. de sal gorda.
  • 6 cucharadas de aceite.

Poned en el fondo de una besuguera una capa de sal, de unos 3 cms. de grosor. Aplanadla para que quede uniforme. Con un espray le ponéis un poco de agua. Colocáis el lomo encima de la sal. Con el otro kg. de sal lo cubrís. Una cosa que queda bien es mezclar esta sal con una clara de huevo batida y un poco de agua en espray. La costra de la sal queda mejor. Presionad la sal contra la carne para que se acople a su forma. Introducís la besuguera en el horno previamente calentado a 180 grados y lo tenéis más o menos una hora. Notaréis que se resquebraja la sal. Cuando haya enfriado un poco, con un cuchillo grande le dais un golpe a la sal y la quitáis como si fuera una escayola. Cortáis la carne en lonchas finas y la servís como un asado normal. Queda más sabrosa si se deja reposar unas horas antes de servirla. Los acompañamientos pueden ser de cualquier tipo. Puré de patata, compota de manzana, pimientos del piquillo… y hasta con mayonesa o ensalada.

Os aconsejo que cubráis el fondo de la besuguera con papel de aluminio antes de poner la sal, porque facilita un montón la posterior limpieza.