• Bandejas de gulas. Dependerá de los que vayáis a comer. El cálculo suele ser de dos (400 grs.) para tres.
  • 200 GRS. o más si os apetece, de colas de langostinos o gambas, pero que sean gorditas, congeladas.
  • Diente de ajo, guindilla picante, aceite y sal.

Para esta cantidad necesitáis una sartén o puchero de poca profundidad de unos 22 cms. de base.

Ponéis 4 cucharadas de aceite a calentar y cuando humee  ponéis el ajo machacado con el puño y con piel a que se sofría suavemente, le añadís un trozo de guindilla y lo removéis un poco hasta que se dore sin tostarse. Luego sacáis la guindilla y el ajo, que ya han cumplido su misión. Con el aceite bien caliente echáis las gambas con un poco de sal y las removéis para que tengan aceite por todos los lados. Es cuestión de 3 minutos. Entonces añadís las gulas y, mejor con un tenedor de madera, las movéis bien para que se suelten y se mezclen con las gambas. Es sólo cuestión de que se calienten bien mientras las revolvéis y ya están hechas. Si en algún momento veis que les falta algo de aceite, le añadís un chorrito, pero con cuidado de que no queden aceitosas. Si os sobrara le quitáis un poco con una cuchara. Las gulas nunca deben nadar en aceite.