• 30 gms. de margarina.
  • Dos cucharadas soperas de aceite.
  • 125 gms. de panceta en trozos del grosor de un dedo.
  • 2 yemas de huevo.
  • 3 cucharadas de queso parmesano rallado.
  • Un vasito de vino blanco seco.

Ponéis la margarina y el aceite en una sartén mediana, tirando a pequeña a fuego moderado. Cuando la mantequilla se haya derretido añadís la panceta y la cocináis hasta que esté dorada, pero no tostada. Vertéis el vino blanco y seguís cocinando hasta que se haya reducido como a la mitad.

En un cuenco hondo batís las yemas con el queso rallado y dos pellizcos de sal. Añadís los espaguetis y los mezcláis hasta que esté bien impregnados con la mezcla. Entonces le agregáis la panceta caliente y a comerlos de inmediato, que tiene que ser en caliente.