Podéis hacerlo de dos formas. Antes se freían las piezas (perdiz, codorniz, pollo) y después de darles un hervor en una mezcla de  agua (un vaso pequeño), aceite, vinagre (en proporción de una de vinagre por dos de aceite), sal,  laurel, algún diente de ajo, verduras y especias, si os apetece, se dejaban  enfríar cubiertas con el caldo. Luego se guardaban en tarros de cristal bien tapados, para poderlas conservar hasta dos meses.

El sistema más moderno es cubrir las piezas con la mezcla de agua, vinagre, aceite (en la misma proporción que en la anterior), sal, laurel, ajo y los demás ingredientes, si os parece bien  y llevarlo a ebullición. Bajar el fuegoy que cuezan las piezas de 1 a 2 horas, según el tamaño. Una vez frías se guardan en tarros de cristal bien tapados, como en el sistema anterior.