Calculad a dos o tres por persona y compráis las bolsas necesarias.

  • Jamón de York en lonchas finitas.
  • Queso en láminas, como el de sándwich (media lámina por croissant).
  • Mantequilla.

Abrís los croissants por la mitad. Untáis un poquito de mantequilla. Le ponéis el queso (queda mejor cortado en triángulo, por la forma del bollo) y el jamón, adaptando su corte al tamaño del croissant.

En el horno calentado a 150 gds. los ponéis sobre la bandeja forrada de aluminio y los tenéis como 4 minutos y entonces le dais también al grill, otros 2 minutos, mirando que no se tuesten demasiado.

Una variedad es rellenar en vez de croissants sobaos pasiegos. Los abrís por la mitad y los rellenáis de jamón y queso. También quedan muy buenos.