• Un tarro de trozos de puerros, marca Gutarra, de 400 gs. escurrido.
  • Puré de patatas en copos.
  • Margarina, 50 gs.
  • Leche, 2 vasos.
  • Nata, 200 mls.
  • Caldo, lo que sea menester.

Vaciáis el tarro de puerros con el líquido y la margarina en un puchero de 22×12 y lo dejáis a fuego medio un cuarto de hora, aproximadamente, revolviéndolo de vez en cuando y chafando los puerros con la cuchara, para que se vayan soltando las capas. Le añadís la leche y que cueza otros 5 minutos. Lo trituráis muy bien con la minipimer, le añadís parte del caldo y cuando empieza a hervir le vais añadiendo poco a poco los copos de patata y revolviendo con la cuchara, hasta que lo dejéis con el espesor que os guste (mejor la vichyssoise más liquida que la crema) que lo podéis ir corrigiendo añadiendo caldo. Por si quedan hebras, habrá que pasarla por un colador (los hay grandes de agujerito pequeño, que lo cuelan muy bien).  Cuando esté fría le agregáis la nata, le pasáis la minipimer y la Vichyssoise a enfriar y la crema a calentar.

Posiblemente con estas cantidades salgan hasta 8 raciones, pero lo que sobra se puede congelar, que queda muy bien una vez descongelado y sirve para otra ocasión.