Dos maneras de hacerlo: a la española, es como normalmente lo hago, y a la oriental. Depende del uso que vayáis a hacer de él.

A la española: Es el que se utiliza para los arroces llamados secos.

Lo hacéis en una paella de 18 o 20 cms. de diámetro de fondo (contando para 3 o 4 personas)

Una cucharada de aceite por persona. Doráis un diente de ajo y lo retiráis antes de echar una taza (de las de café) de arroz por persona. Lo revolvéis muy bien para que se impregne bien el arroz (quedará más suelto) y le ponéis doble cantidad de agua que de arroz bien caliente. A fuego vivo lo cocéis unos 10 minutos y pasado ese tiempo bajáis la llama, para que, a fuego medio-bajo, cueza otros 8 o 10 minutos. Lo dejáis reposar unos minutos y a comer.

Lo podéis comer con huevos fritos y tomate, con chipirones en su tinta, acompañando al pollo en salsa. Ya se os ocurrirán cosas.

A la oriental: en un perol con abundante agua salada hirviendo ponéis una taza de arroz por persona y lo cocéis unos 15-18 minutos desde que haya vuelto a hervir. Escurrís el arroz en un colador y lo pasáis por agua fría y lo volvéis a escurrir. Esta forma va muy bien para hacerlo con champiñones. La receta irá más adelante.